Transelec y la nueva infraestructura habilitante: energía, agua y transición productiva
Chile se enfrenta a un panorama global en que el crecimiento dependerá cada vez más de la calidad, disponibilidad y resiliencia de su infraestructura estratégica.
La expansión minera, la electrificación de procesos industriales, el avance de las energías renovables y la presión sobre los recursos hídricos están modificando la manera en que el país entiende su desarrollo productivo.
En ese contexto, Transelec aparece como un actor relevante para conectar varias de esas dimensiones: transmisión eléctrica, soluciones hídricas para la minería, almacenamiento energético y proyectos que impulsan la transición energética.
Durante décadas, la empresa ha sido reconocida principalmente por su rol en la transmisión de electricidad. Esa función sigue siendo central: Transelec opera una de las redes más relevantes del Sistema Eléctrico Nacional, con infraestructura de alta tensión que permite transportar energía desde los centros de generación hacia ciudades, zonas industriales y operaciones mineras.
Infraestructura para el crecimiento
El rol de Transelec cobra mayor importancia en un país donde la generación renovable se concentra en zonas específicas, especialmente en el norte, mientras una parte importante de la demanda se ubica en polos urbanos, industriales y mineros distribuidos a lo largo del territorio.
La transición energética requiere más capacidad de generación limpia, una red capaz de transportar esa energía, integrarla de forma segura y reducir las restricciones que impiden aprovecharla plenamente.
Por eso, los proyectos de transmisión han dejado de ser una infraestructura de soporte para convertirse en una condición habilitante del desarrollo. Líneas, subestaciones y sistemas de conexión permiten que nuevas fuentes renovables ingresen al sistema, que la minería acceda a suministro eléctrico más seguro y que las regiones cuenten con mayor respaldo para responder a una demanda en alza.
Proyectos que fortalecen la red eléctrica nacional
En esa línea, Transelec opera líneas como Jadresic-Monte Mina, en la Región de Antofagasta, que forma parte de una serie de iniciativas asociadas al fortalecimiento de la red en una zona estratégica para la generación renovable y la actividad minera.
También destacan obras como el sistema de transmisión Quebrada Blanca 2, desarrollado para abastecer una operación minera de alta complejidad e importantes proyectos para el sur como Tineo-Nueva Ancud, orientados a reforzar la capacidad y confiabilidad del sistema eléctrico en regiones con nuevas necesidades de suministro.
Para la empresa, la lectura estratégica es clara. La transmisión eléctrica no es un proceso aislado, es parte de una estrategia mayor para sostener un país que deberá producir con menor huella de carbono, mayor eficiencia energética y más seguridad operacional.
Agua para la minería: una nueva dimensión de infraestructura crítica
A esa dimensión se suma un segundo eje: el agua. En minería, el suministro hídrico se ha vuelto tan crítico como la energía.
La presión sobre fuentes continentales, la necesidad de continuidad operacional y las exigencias ambientales han impulsado soluciones basadas en agua de mar, desalación y sistemas de transporte de larga distancia.
Transelec ha entrado en este campo a través de proyectos como Aguas Horizonte, desarrollado junto a Marubeni para Codelco. La iniciativa contempla una desaladora y un sistema de impulsión de más de 160 kilómetros para abastecer operaciones del Distrito Norte, incluyendo Chuquicamata, Radomiro Tomic y Ministro Hales.
La relevancia del proyecto está en su escala y también en su función: permitir que operaciones estratégicas para la producción de cobre avancen hacia una matriz hídrica menos dependiente de fuentes continentales.
Otro caso es Aguas Esperanza, junto a Almar Water Solutions, vinculada al suministro de agua de mar para Minera Centinela, en la Región de Antofagasta. Esta infraestructura refuerza una tendencia determinante para la minería, que necesita transportar agua desde la costa hacia faenas ubicadas en altura, lo que requiere integración de ingeniería, energía, continuidad operacional y sostenibilidad hídrica.
Para la minería del cobre, sector clave en la economía chilena y en la transición energética global, contar con infraestructura hídrica confiable será decisivo para sostener producción, cumplir estándares ambientales y viabilizar nuevos desarrollos.
Almacenamiento y estabilidad para una matriz más renovable
El tercer eje para la empresa es el almacenamiento energético. A medida que aumenta la participación de fuentes solares y eólicas, el sistema requiere tecnologías que permitan gestionar la variabilidad de la generación.
Los sistemas de baterías BESS cumplen un papel relevante porque permiten almacenar energía y liberarla en momentos de mayor necesidad, aportando flexibilidad y estabilidad.
Transelec participa en esta línea con la construcción, gestión y operación del sistema de almacenamiento para el parque fotovoltaico Granja Solar de Copec, un proyecto de baterías de gran escala con 105 MW de potencia nominal de inyección y 420 MWh de capacidad.
Esta iniciativa responde a aprovechar mejor la generación renovable disponible y reducir el vertimiento de energía, uno de los grandes desafíos del sistema eléctrico chileno.
La incorporación de almacenamiento muestra que el concepto de infraestructura energética está cambiando. Ya no basta con generar y transmitir. También se requiere gestionar, almacenar, estabilizar y coordinar la energía en un sistema más dinámico, descentralizado y renovable.
Para Chile, esto es especialmente relevante. La carbono neutralidad, la expansión de energías renovables, el desarrollo minero y la adaptación a la escasez hídrica requieren de infraestructura robusta que permita su operación a largo plazo.
Desde esa perspectiva, Transelec se está posicionando en una zona estratégica del desarrollo chileno en donde la infraestructura permite que otros sectores crezcan. Sus activos y proyectos, además de conectar electricidad, también habilitan operaciones mineras, acompañan la transición hídrica, facilitan la integración renovable y refuerzan la seguridad del sistema.
Este es un contenido presentado por Transelec.