AES Andes pone fin al polémico megaproyecto INNA de hidrógeno verde
AES Andes, empresa chilena de producción de energía, desistió de avanzar en el polémico proyecto «INNA-Proyecto Integrado de Infraestructura Energética para la Generación de Hidrógeno y Amoníaco Verde».
La iniciativa, que se encontraba detenida en tramitación tras su ingreso al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) el pasado 2024, incluía una inversión de 10 mil millones de dólares y el uso de 3 hectáreas de suelo.
La empresa aclaró que «esta determinación no cuestiona el valor ni el potencial del desarrollo de la industria del hidrógeno verde para Chile», añadiendo que han decidido centrarse en el comisionamiento de los parques Andes Solar III y Bolero BESS, además de la construcción de cuatro nuevos proyectos: Arenales, Cristales, Pampas y Atacama BESS.
Así mismo, en su comunicado, la productora energética enfatizó que «para 2027, AES Andes habrá completado un crecimiento renovable de más de 4.500 MW, con una inversión desde el lanzamiento de Greentegra superior a los cuatro mil millones de dólares».
La negativa de Kast
El proyecto INNA había generado controversia por su cercanía con centros de observación astronómica, ya que se proyectaba su construcción a menos de 20 kilómetros del Observatorio Paranal, del Cerro Armazones, donde se construye el Extremely Large Telescope (ELT), y del sitio planificado para el Cherenkov Telescope Array Observatory (CTAO-Sur).
En este contexto, José Antonio Kast, se refirió al proyecto en el debate Anatel, cuando aún se encontraba en calidad de candidato presidencial en segunda vuelta.
El republicano rechazó categóricamente el proyecto, posicionándose de manera conjunta con la comunidad astronómica que lo consideraba mismo una amenaza de contaminación lumínica: «La cantidad de recursos que van a llegar a Chile si es que respetamos nuestros cielos pueden ser muchos más que una planta de hidrógeno verde que está ahí en proceso».