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La denuncia sobre la venta de medicamentos en los denominados «malls chinos» encendió las alarmas sanitarias, al evidenciar el ingreso y comercialización de fármacos sin autorización ni control de la autoridad sanitaria. En conversación conLos riesgos de comprar medicamentos en malls chino y «skin care» coreanos sin registro del ISP
La denuncia sobre la venta de medicamentos en los denominados «malls chinos» encendió las alarmas sanitarias, al evidenciar el ingreso y comercialización de fármacos sin autorización ni control de la autoridad sanitaria. En conversación con Una Nueva Mañana en Cooperativa, la académica de Química y Farmacia de la Universidad Autónoma de Chile, Magdalena Pérez, advirtió que esta práctica representa un riesgo mayor al conocido comercio informal de medicamentos en ferias libres. Si bien la venta irregular de fármacos no es nueva, la especialista explicó que lo preocupante del actual fenómeno es el origen y la falta total de fiscalización de estos productos. A diferencia de lo que ocurre en ferias, donde suelen encontrarse medicamentos de laboratorios nacionales -muchas veces robados o desviados-, en los malls chinos venden fármacos importados directamente desde Asia, sin registro sanitario y con rotulación en idiomas extranjeros. «Esto ya no es solo vender en un lugar no autorizado. Estamos hablando de medicamentos que ingresan al país sin pasar por Aduanas, sin control del Servicio de Impuestos Internos y, lo más grave, sin autorización del Instituto de Salud Pública», explicó Pérez. La académica subrayó que consumir este tipo de productos implica un riesgo sanitario significativo, ya que se desconoce su composición, dosificación, condiciones de almacenamiento y fecha real de vencimiento. Además, la falta de rotulación en español impide que los pacientes cuenten con información básica para su uso seguro. Un escenario similar ocurre con la venta de cosméticos sin certificación, como maquillajes, cremas y tintes, que también requieren registro del ISP para su comercialización. Muchos de estos productos ingresan al país evadiendo controles y pueden contener sustancias tóxicas como plomo, mercurio o arsénico. Al no existir trazabilidad ni identificación clara del fabricante o importador, ante una reacción alérgica grave o una quemadura química resulta imposible determinar responsabilidades, exponiendo a los consumidores a un daño sanitario innecesario. La situación expone una vulneración directa a las normativas de aduanas y del ISP, poniendo en circulación sustancias cuyos componentes, condiciones de almacenamiento y dosificación son desconocidos para el consumidor chileno. Read more











