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El presidente interino de Perú, el derechista José Jerí, enfrentará el próximo martes en el Congreso una serie de mociones de destitución cuando faltan menos de dos meses para las elecciones generales en el país andino, y tras cuatro meses en el poderJosé Jerí, al borde de engrosar la lista de presidentes destituidos en Perú
El presidente interino de Perú, el derechista José Jerí, enfrentará el próximo martes en el Congreso una serie de mociones de destitución cuando faltan menos de dos meses para las elecciones generales en el país andino, y tras cuatro meses en el poder de manera transitoria marcados por una serie de polémicas. Con 38 años, Jerí ascendió a la Presidencia de Perú el pasado 10 de octubre en su condición de presidente del Congreso, en el momento en que fue destituida su predecesora, Dina Boluarte (2022-2025), que a su vez reemplazó al encarcelado presidente izquierdista Pedro Castillo (2021-2022), de quien era su vicepresidenta. Tras acceder al Congreso en 2021 en sustitución del inhabilitado expresidente Martín Vizcarra (2018-2022) con apenas 11.600 votos, en pocos meses este abogado formado como político en Somos Perú, un partido de derechas especializado en la esfera municipal, pasó de ser congresista raso a presidir comisiones parlamentarias, luego el Legislativo, y de ahí alcanzar el sillón presidencial. Su ascensión como jefe de Estado estuvo marcada desde un inicio por una denuncia de violación presuntamente ocurrida a finales del año pasado que fue archivada por el fiscal general interino, Tomás Gálvez, pocas semanas antes de que Jerí fuese elegido en agosto pasado. También fue acusado de un presunto enriquecimiento ilícito, al ser señalado de supuestamente haber cobrado dinero por sacar adelante proyectos de ley en la Comisión de Presupuesto del Congreso que llegó a presidir. Durante sus primeros días se volvieron virales sus antiguos tuits, en los que mostraba una predilección por «sexo» y «mujeres», mientras que en su cuenta de Instagram seguía a centenares de perfiles de mujeres con álbumes donde se mostraban ligeras de ropa. «Modelo Bukele» Pronto quiso marcar distancia con su predecesora, que fue destituida por «permanente incapacidad moral» para enfrentar al crimen organizado, que se ha vuelto la principal preocupación de los peruanos para estas elecciones. Su estilo buscó asemejarse al de Nayib Bukele en El Salvador o Daniel Noboa en Ecuador, con una reforma del sistema penitenciario e intervenciones en las cárceles donde se exhibían a los presos en situaciones sumisas a las fuerzas de seguridad, sumado al estado de emergencia para combatir a las bandas criminales. Esto le llevó a tener una popularidad de más del 50 % durante las primeras semanas, pero todo cambió a inicios de este año cuando trascendió que, ya como presidente, había mantenido una serie de reuniones semiclandestinas con empresarios chinos, algunos de ellos contratistas del Estado y de la propia oficina presidencial. Entre ellos destaca Zhihua 'Johnny' Yang, a cuyo chifa - restaurante de comida tusán (peruano-china) - acudió en la noche del 26 de diciembre encapuchado para no ser reconocido, y cuya tienda de productos chinos visitó el 6 de enero cuando horas antes había sido clausurada por las autoridades municipales. Luego saltaron los casos de una serie de funcionarias del Gobierno que fueron contratadas seguidamente después de haber mantenido reuniones con el mandatario en el Palacio de Gobierno, una de ellas tras pasar ahí toda la noche de Halloween y salir de la sede presidencial a la mañana siguiente. Esto llevó a que los partidos en el Congreso busquen distanciarse de Jerí en un momento donde la mayoría de ellos busca buenos resultados en las elecciones convocadas para el 12 de abril, tras haber tenido siete presidentes en los últimos diez años. Read more











