newsare.net
En 2022, Osvaldo Ulloa, director del Instituto Milenio de Oceanografía de la Universidad de Concepción, marcó un hito al convertirse en el primer chileno en descender a la Fosa de Atacama, alcanzando una profundidad superior a los 8.000 metros. Hoy, el ci«Es otro planeta»: Los hallazgos en lo más profundo de la Fosa de Atacama
En 2022, Osvaldo Ulloa, director del Instituto Milenio de Oceanografía de la Universidad de Concepción, marcó un hito al convertirse en el primer chileno en descender a la Fosa de Atacama, alcanzando una profundidad superior a los 8.000 metros. Hoy, el científico continúa explorando estas fronteras inexploradas en una nueva expedición internacional junto a investigadores del Instituto de Ciencia e Ingeniería de Aguas Profundas de la Academia China de Ciencias, buscando respuestas en un lugar que describen como «otro planeta». En conversación con Una Nueva Mañana, Ulloa compartió los detalles de esta arriesgada misión y, sobre todo, los fascinantes descubrimientos biológicos que modifica la comprensión de la vida en la Tierra. Para llegar a la zona hadal -el lugar más profundo de los océanos-, el equipo utilizó el sumergible Fendouzhe. Se trata de una esfera de 1,80 metros de diámetro, descrita por Ulloa casi como una «cápsula espacial», llena de botones, pantallas y tres tripulantes apretados en su interior. La nave no utiliza cables, cae por gravedaddurante dos horas y media hasta tocar fondo. Una vez abajo, navega durante seis horas recolectando muestras de rocas y material biológico, para finalmente soltar el peso que lleva y ascender gracias a su flotabilidad. Peces transparentes y vida sin estómago Lo más impactante para Ulloa no es la tecnología, sino la vida que prospera a 8.000 metros de profundidad, a una presión 800 veces mayor que en la superficie. «Es otro planeta, prácticamente», asegura el científico al describir los ecosistemas que habitan en las profundidades del océano. En ese entorno extremo, donde la presión es aplastante y la luz no existe, la vida ha desarrollado adaptaciones para sobrevivir. Entre los hallazgos más destacables estan los peces de cartílago. Debido a la altísima presión, el carbonato de calcio no logra formarse, lo que impide el desarrollo de huesos. «Uno puede ver las vértebras, que son transparentes... no tienen hueso, son de cartílago», explicó Ulloa, detallando que las especies que viven en estas zonas suelen tener cuerpos más bien gelatinosos, flexibles y despigmentados. En el caso de los bivaldos, no tienen concha dura, usando otros materiales para construir su estructura. Además, debido a a la oscuridad total -porque la luz solar llega hasta los 200 metros de profundidad-, muchos han perdido la vista o carecen de ojos desarrollados. En compensación, han se potencia su capacidad auditiva y sensorial. Algunos organismos tampoco poseen tacto digestivo, «viven en asociación con bacterias dentro de su cuerpo, que son las que extraen energía de fluidos geológicos y les entregan la nutrición», detalló el investigador. Se trata de una simbiosis extrema que demuestra cómo, incluso en condiciones aparentemente inhóspitas, la vida encuentra caminos inesperados para persistir. El equipo científico no solo registró a los peces en su hábitat natural, sino que también logró recolectar ejemplares para su análisis. Sin embargo, debido al drástico cambio de presión y condiciones ambientales, aún es imposible llevarlos a la superficie con vida. El experto señaló que «estamos casi seguros de que se trata de una especie nueva, al menos para Chile». Ahora el desafío corresponde a estudiar en profundidad sus características, confirmar su singularidad, describirla formalmente y asignarle un nombre. «Es uno de los grandes desafíos científicos, porque todavía no entendemos 100% cómo estos organismos, cómo la fauna en este caso, se adapta a vivir a estas condiciones tan extremas. Lo que nos muestra es que la vida puede conquistar distintos ambientes», reflexinó Ulloa. Read more











